Hoy vamos ha empezar una nueva sección en El Recolector, esta nueva sección será de entrevistas a personajes evangélicos o protestantes que sean importantes. Les preguntaremos cosas de su vida, de lo que hace, de su experiencia con Dios, etc.
El primer personaje que ha sido entrevistado es una mujer, que vive en Barcelona y que tiene escritas ya 2 novelas, su abuelo fue predicador en la provincia de Segovia y zonas de alrededor hasta que fue asesinado en la Guerra Civil Española.
Además de escribir novelas, tiene también algunos cuentos y escribe artículos en estas dos webs:
Sin más os dejo la entrevista después del salto:
1 Has escrito dos novelas y varios cuentos, la última se llama “Los Papeles del Abuelo”. ¿Nos podías comentar de que trata esta novela?
La segunda novela es Los Papeles del Abuelo. El relato transcurre en la actualidad, con una joven universitaria que descubre en su casa unos documentos, presumiblemente de la familia, pero escritos en una lengua desconocida. La muchacha cree que ha llegado el momento de vivir en primera persona su particular novela de enigmas, mientras que su madre comienza, justamente a raíz de unas cartas encontradas entre los mismos papeles, una etapa de crisis personal al darse cuenta de su camuflada soledad.
La primera novela es La Llave. Es una ficción sobre la vida de Dalila, la de Sansón. He respetado el relato bíblico, pero he fabulado sobre lo que podría haber llevado a una mujer a tomar las decisiones que tomó en algunos de los momentos cruciales de su vida.
2 ¿A qué te dedicas a parte de escribir?
Trabajo como personal contratado por la Administración del Estado, y soy pedagoga de formación. Imparto clases a monitores y directores de tiempo libre, así como a padres y educadores. También doy conferencias sobre temas bíblicos y he trabajado con niños y adolescentes en primera línea durante toda mi vida.
3 ¿Cuando sueles escribir tus libros?
Todo el tiempo, en realidad. Cuando no estoy tomando notas para un libro u otro, las estoy tomando para un artículo, o estoy haciendo el bosquejo de los posibles libros o de los capítulos ya más en concreto, o redactando. Para esta última fase, la de redacción de las novelas, debido a mis circunstancias personales, procuro salir de casa y aislarme, tomándome días enteros concentrada sólo en escribir.
4 Aunque tus libros no sean explícitamente cristianos, se nota que tienen algo diferente. ¿Cómo consigues expresar esa diferencia?
Cada personaje tiene una personalidad, un bagaje, una forma de actuar, unos valores, y se va cruzando con los otros protagonistas, cada uno con sus propias características. En La Llave se filtran de manera natural unos valores que contrastan con los del pueblo filisteo, pues es cuestión de cultura. En Los Papeles del Abuelo me permito una pequeña reivindicación de unos grandes desconocidos en nuestro país: los protestantes. Como no han causado problemas sino que más bien históricamente han sido eliminados de una manera o de otra desde la Reforma del siglo XVI, aún en el siglo XXI a prácticamente nadie le consta que están aquí desde hace tanto tiempo.
5 ¿Cómo es tu día a día con Dios?
No sé qué puede pensar alguien que no conoce a Dios lo que significa ser cristiano. Es saber que cuentas con un amigo, pero que no es un igual a ti. Es alguien que te acompaña en tu día a día, aunque no tiene por qué hacerlo, aunque no lo mereces, no sólo porque él es Dios y tú una insignificante criatura, sino porque entre ambos se interpone el problema de nuestras malas acciones y nuestros malos pensamientos. Sin embargo Él viene y paga por arreglar eso, ¡porque resulta que me ama!, y no paga cualquier precio, sino la vida de su Hijo. La gratitud es mi primera respuesta en la mañana, por el nuevo día, por su cuidado, por las fuerzas frente a las dificultades. Querer conocerle más es otra de las cosas que me alegra el corazón, porque todo en Él es asombroso, y principalmente lo hago a través de la lectura y el estudio de la Biblia. Procuro cumplir lo que a Dios le agrada, por complacerle, porque yo también le amo, y sé que tiene un sueño: hacer un pueblo de gente redimida que hable el mensaje de liberación, que trabaje por el bien de los demás; eso es lo que debe hacer la Iglesia. Hablo con Dios en oración, le cuento mis cosas… y, cuando fallo, cuando le ofendo, que sé que es imperdonable por todo lo que ha hecho Él por mí, me perdona y me restaura…
6 ¿Estás ya pensando en escribir alguna otra novela?
Tengo dos en cartera, una para adultos, como las anteriores, y una para niños, de aventuras. Tengo ambos proyectos relativamente avanzados.
7 En El Recolector hablamos de Dios, pero también es un blog socio-político. Entre los grandes temas está el tema de las licencias libres, licencias que nos permiten copiar, distribuir y modificar los textos, músicas, etc. siempre indicando el autor, pero también de las licencias que no permiten eso y los autores se siente robados, no hace mucho una escritora dejó de escribir porque según ésta no podía escribir mientras los usuarios copiasen su libro y no lo comprasen. ¿Qué opinión tienes acerca de la copia sin permiso de los libros?
Voy a hablar con sinceridad al respecto, y la cuestión es que los tiempos han cambiado. Mi abuelo construía carros, carros de madera y, cuando vino el automóvil, nadie tuvo contemplaciones con él: se entró en una nueva época y tuvo que adaptarse. Creo que, en lo que me preguntas, el quid está en cómo llevamos a cabo esa adaptación. El respeto hacia el autor y su obra es algo que hay que trabajar, por ejemplo a nivel educativo; pero el ajuste de precios para que el consumidor decida tener las obras originales en música o literatura, por ejemplo, siendo como es tan sencillo acceder a copias de los trabajos, es algo que indica que estamos en otra etapa. Más conciertos en directo, más contacto con los lectores en estos dos ámbitos solamente… Estas industrias han cambiado. El mundo digital ha abierto un universo de posibilidades y las variantes que comentas en cuanto a derechos de autor son respuestas a esos cambios. Si uno decide que este negocio en estas condiciones no es asumible, retirarse es una opción. Pero la vía de la amenaza y de la sanción por parte de una ley no creo que sea la solución: hay que pensar más, hay que educar mejor, hay que dar más opciones.
8 Para terminar, ¿te gustaría añadir algo más a la entrevista?
No voy a comentar lo enfadadísima que estoy con los dirigentes reales de este mundo, a quienes no ha importado hundir a millones de personas y familias en la miseria mientras se enriquecían sin escrúpulos y aún lo siguen haciendo, porque sería entrar en otro tema ciertamente largo y complicado; ni con los directivos de bancos y cajas que han sido rescatados y se permiten cobrar esos sueldazos mientras no conceden créditos; o con los políticos que se llenan la boca hablando de “los problemas reales de la gente”, cuando ellos no son como la gente ni viven igual… Pero que conste.
